PARADOJA K:


CASO 1:



Crece el conflicto diplomático: la cancillería argentina no entregará el material incautado a EEUU Héctor Timerman hizo referencia al cruce diplomático generado por la requisa a un avión militar norteamericano en el aeropuerto de Ezeiza. Afirmó que el gobierno argentino no devolverá el material incautado, tal como había pedido el subsecretario de Estado adjunto del Hemisferio Occidental, Arturo Valenzuela. Le solicitó al gobierno de los EEUU que "pida disculpas". El funcionario norteamericano calificó la situación como "penosa"
El material incautado. Timerman afirmó que en el avión se había "desde armas hasta diferentes drogas, entre otras, varias dosis de morfina". Afirmó, además, que también se intentó "ingresar al país material para interceptar comunicaciones, varios GPS de una sofisticación reveladora de su potencia, elementos tecnológicos que contienen códigos caratulados como secretos y un baúl completo con drogas medicinales vencidas".
Cómo son los cursos. Los ejercicios conjuntos con Washington se realizan desde 2009 con la Policía Federal. Se trata de entrenamientos de agentes locales que, según fuentes oficiales, financia Estados Unidos en la mayoría de los países de Occidente. Las prácticas incluyen pruebas de tiro, simulacro de rescate de secuestrados y técnicas en la lucha contra el terrorismo.
Escalada. El traspié del avión produjo ruido interno en la Casa Rosada: ocurrió justo en medio de la polémica a raíz de las críticas de Timerman a Mauricio Macri por entrenar policías comunales en una escuela de El Salvador, solventada por la administración norteamericana.
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CASO 2:




Narco avión: la droga se cargó en Morón y denuncian falta de controles
LUNES, 07 DE FEBRERO DE 2011 16:15ESCRITO POR OESTE HOY


Los autos con los que los hermanos Juliá ingresaron al aeródromo no fueron registrados durante los casi dos meses que tardaron en dejar todo listo para viajar con 994 kilos de cocaína a España. Ninguna de las bases que controla a la Fuerza Aérea tiene cámaras de seguridad.

El aeródromo de Morón se ubica en el centro de las sospechas, a pesar que ninguno de los testigos que ya declaró aseguró ver algo. La Justicia considera que fue allí donde los hermanos Juliá trabajaron con libertad y cautela para cargar la droga en el avión y planificar los detalles del viaje.

Gustavo y Eduardo llegaron a Morón el 17 de diciembre en autos separados y estacionaron cerca del Challenger 604, la nave que llegó con casi mil kilos de cocaína a España. Para ingresar a la base aérea no debió sortear ningún tipo de control, no todos los vehículos eran registrados, publica Infobae.

Fueron dos meses de idas y vueltas sin control alguno, por lo que los hermanos pudieron cargar la droga a su tiempo y sin presiones. Es más, para no levantar sospechas fueron orientados por un especialista, quien les indicó en qué sitios estratégicos posicionar los paquetes de cocaína para que la nave se mantenga con peso equilibrado.

A 30 cuadras del aeródromo, Gustavo Julía alquiló un galpón para supuestamente hacer trabajos de tapicería para aviones. Esa fue la última escala.

Ausencia de controles

Por este caso, se revelaron las falencias de los sistemas de seguridad de los aeropuertos que controlan los viajes de la Fuerza Aérea, dado que ninguno de ellos contiene cámaras de seguridad.

La Policía de Seguridad Aeroportuaria no dispone del presupuesto necesario para equiparse como debiera ni contar con la cantidad de oficiales adecuada. Los poco más de 2.000 efectivos no alcanzan para garantizar el correcto y seguro funcionamiento.

Además, la Administración Nacional de Aviación Civil, encargada de la fiscalización y del control de los aeródromos públicos, no controla ni el 15 por ciento de las casi 280 pistas habilitadas.

Por la causa, un total de diez suboficiales de la Fuerza Aérea y seis particulares declararán ante la Justicia en calidad de testigos. El avión de los hermanos Juliá fue descubierto en Barcelona con un cargamento de 944 kilos de cocaína.